Estación 1 · Tokenización

La máquina no lee palabras: lee pedazos que ya conocía

Antes de significar nada, el texto se parte. Y no se parte en palabras: se parte en subpalabras, pedazos que el modelo ya vio muchas veces durante su entrenamiento. Por eso «maestra» puede ser una sola pieza y «anticonstitucionalidad» puede ser cinco.

Tu frase, partida calculado en vivo

Toca cualquier pieza para seguirla por las demás estaciones. La línea punteada marca los pedazos que no son una palabra completa; el borde rojo, los que el modelo nunca vio y tuvo que deletrear.

piezas: 0 palabras: 0 piezas por palabra: 0

Por qué en pedazos y no en palabras

Ninguna lista alcanza. Un idioma inventa palabras todos los días: nombres propios, errores de dedo, «wasapear». Si el modelo solo conociera palabras enteras, cualquier palabra nueva sería un hueco.

La morfología se aprovecha. Si «maestr» y «-a» son piezas distintas, el modelo reutiliza lo que sabe de «maestro», «maestros» y «maestra» sin memorizarlas por separado.

El espacio va pegado. En casi todos los modelos, el espacio anterior forma parte de la pieza. Por eso «gato» al principio de una frase y « gato» en medio son piezas distintas, con identificadores distintos.

El detalle que casi nadie dice. El número de piezas es lo que se cobra y lo que llena la memoria de la conversación. El español gasta más piezas que el inglés para decir lo mismo: entre un 15 % y un 30 % más. No es una opinión, es aritmética de vocabulario.

Prueba de fuego: escribe algo raro

Palabras larguísimas, inventadas, con acentos o con emojis. Mira cuántas piezas hacen falta y cuáles caen a deletreo por bytes.

Estación 2 · El vector

Un embedding no es magia: es un renglón de una tabla

Cada pieza tiene un número de identificación. Ese número no significa nada por sí mismo: solo dice en qué renglón de una tabla gigante hay que buscar. Ese renglón es el vector. La tabla se llama matriz de embeddings y es lo primero que el modelo aprende.

La cuenta, sin misterio

selecciona una pieza

El identificador se convierte en un vector de ceros con un solo uno —eso se llama one-hot—, y al multiplicarlo por la matriz lo único que sobrevive es el renglón que le toca. Multiplicar por una matriz, aquí, es exactamente lo mismo que buscar en una tabla.

Tamaño real. Un modelo mediano tiene unas 50 000 piezas y vectores de 768 números. Eso son casi 40 millones de números solo para la tabla de entrada, antes de la primera capa.

El vector de la pieza que elegiste 16 dimensiones

Cuidado con la tentación. Ninguna dimensión significa algo por sí sola. No hay una casilla del «género» ni una del «tamaño». El significado está repartido en todas, y solo aparece cuando se comparan vectores completos. Cualquiera que le ponga nombre a una dimensión suelta está adivinando.
ejes

El mismo vector, como flecha 3 de las 16 dimensiones

Aquí están las tres líneas que arman el universo de un vector: tres ejes perpendiculares, uno por dimensión. La flecha sale del origen y la punta es la palabra. Las líneas punteadas bajan de la punta a cada eje: eso es exactamente de dónde salen los tres números.

Puedes arrastrar con el ratón para girarlo, y cambiar qué tres dimensiones se dibujan.

Y aquí está el problema de fondo. El vector tiene 16 números, así que su universo tiene 16 líneas perpendiculares, no tres. Nadie puede dibujar eso. Lo que ves es un recorte: se eligen tres y se tiran trece. Cambia los ejes y verás que la flecha se mueve aunque el vector no haya cambiado en nada.
Por eso el número de la esquina importa. «Longitud dibujada» es lo que mide esta flecha con tres dimensiones; «longitud real» es la del vector completo. La diferencia entre las dos es todo lo que se quedó fuera del dibujo.

La tabla, por dentro renglón resaltado

Cada renglón es una pieza; cada columna, una dimensión. Así se ve el pedazo de la matriz que contiene tu frase.

Estación 3 · Medir el significado

Dos palabras se parecen si sus vectores apuntan al mismo lado

La pregunta «¿qué tan parecidas son estas dos palabras?» se responde con geometría. Y no se mide la distancia entre los puntos: se mide el ángulo entre las flechas. A eso se le llama similitud coseno.

Compara dos piezas calculado en vivo

contra

Similitud coseno — · el ángulo entre las dos flechas
Distancia euclidiana — · lo que mide una regla

Por qué el ángulo y no la regla

La longitud de un vector tiende a crecer con la frecuencia de la palabra: las palabras muy comunes acaban con flechas largas. Si midiéramos con regla, «el» y «de» parecerían distintas de todo solo por ser largas.

El ángulo ignora la longitud y se queda con la dirección, que es donde vive el significado. Por eso casi todo el mundo —buscadores, sistemas de recuperación, comparadores de documentos— usa coseno.

Este dibujo no es una sombra. En la Estación 5 vas a ver que cualquier mapa de muchas palabras miente un poco. Aquí no: dos flechas siempre caben en un plano, por lejos que vivan. Así que el ángulo que ves dibujado es el ángulo de verdad, con sus 16 dimensiones dentro, y la línea punteada entre las dos puntas es la distancia euclidiana exacta. Nada se perdió al dibujarlo.
La escala engaña. El coseno va de −1 a 1, pero en un espacio real casi nunca baja de 0. Dos palabras sin ninguna relación suelen dar entre 0.2 y 0.4, no 0. Por eso un 0.55 puede ser «muy parecidas» en un espacio y «apenas» en otro: siempre hay que compararlo contra el promedio del propio espacio.
Promedio de este espacio — · sobre todos los pares
Estación 4 · Aritmética del significado

Restar «hombre» y sumar «mujer»

Si el significado es geometría, entonces se puede hacer aritmética con él. La dirección que va de «hombre» a «mujer» es aproximadamente la misma que va de «rey» a «reina». Es el resultado que hizo famosos a los embeddings, y también el que más se exagera.

Arma tu analogía vectores reales

− + ≈

    Lo que casi ninguna demostración confiesa

    Se excluyen las tres palabras de la pregunta. El vector que sale suele quedar pegadísimo a «rey», porque apenas se movió. Si no se excluyen los tres términos originales, la respuesta es casi siempre uno de ellos. Aquí puedes desactivar la exclusión y verlo.

    Funciona en unas relaciones y en otras no. Género y número salen bien. Capitales, tiempos verbales y relaciones causales salen mucho peor. La aritmética no es una propiedad garantizada del espacio: es un accidente afortunado en algunas direcciones.

    El dibujo de abajo tampoco es una sombra. Tres flechas generan como mucho un espacio de tres dimensiones, y eso sí cabe en la pantalla. Así que el camino que ves —salir de «rey», restar «hombre», sumar «mujer»— es la operación completa, con sus 16 números dentro. La única palabra que sí pierde algo al dibujarse es la ganadora, y abajo se dice cuánto.
    Y por eso mismo hay sesgo. Si la dirección «hombre → mujer» existe en la geometría, también existen las direcciones que el texto de entrenamiento traía cargadas. El sesgo en estos modelos no es una opinión escondida en algún lado: es una dirección medible en el espacio. Se ve en la Estación 9.
    Estación 5 · Proyección

    Todo mapa de palabras que hayas visto es una sombra

    Los vectores viven en cientos de dimensiones. Nuestros ojos llegan a tres. Cada vez que alguien te enseña «el mapa de las palabras», te está enseñando una sombra aplanada de algo que no cabe en la hoja. Y hay muchas sombras posibles del mismo objeto.

    varianza conservada —

    Qué estás viendo análisis de componentes principales

    Arrastra el mapa para girarlo tú, y toca cualquier palabra para abrir su lectura: su familia, sus vecinas medidas y qué tan sociable es. Toca después una segunda palabra y las compara.

    La proyección principal busca el plano donde las palabras quedan lo más separadas posible, y te dice qué porcentaje de la variación original sobrevivió. El resto se perdió al aplanar.

    La sombra al azar toma dos direcciones cualesquiera. Fíjate bien: las palabras cambian de lugar, algunas que estaban juntas se separan, y sin embargo ningún vector se movió. Lo que cambió fue desde dónde miras.

    La conclusión que hay que llevarse. Si dos palabras se ven cerca en un mapa, puede ser casualidad de la sombra. La cercanía real se mide con el coseno sobre el vector completo, nunca con la regla sobre la pantalla.
    Las dos líneas tenues son ecos. La roja punteada une el par que estás comparando en la Estación 3; la ámbar une «hombre» con «mujer» y la palabra de la analogía con su resultado en la Estación 4. Míralas mientras gira: esas relaciones no cambian nunca —el ángulo real es siempre el mismo— y sin embargo la línea se estira, se encoge y a ratos casi desaparece. Eso es exactamente lo que la sombra te está escondiendo.
    Cuando veas mapas hechos con t-SNE o UMAP —los coloridos, con grupitos muy marcados— recuerda que exageran los grupos a propósito y que las distancias entre grupos ahí no significan nada. Sirven para mirar, no para medir.
    Estación 6 · Vecindarios

    Quién vive cerca de quién, y qué tan lleno está el barrio

    Buscar los vecinos más cercanos de una palabra es la operación que sostiene la búsqueda por significado, los sistemas de recomendación y la recuperación de documentos. Es simple de calcular y fácil de malinterpretar.

    Vecinos más cercanos coseno contra todo el vocabulario

      Cómo se reparte la similitud en este espacio

      Cada barra es un rango de similitud; la altura, cuántos pares caen ahí. Si la montaña está corrida a la derecha, el espacio es «estrecho»: casi todo se parece a casi todo.

      Esto tiene nombre: anisotropía. En los espacios de los modelos reales los vectores no se reparten en todas las direcciones por igual, sino apretados dentro de un cono estrecho. Consecuencia práctica: un 0.8 de similitud puede ser mediocre, y hay que juzgarlo contra el promedio, no contra el 1.
      Para tu clase. Cuando una herramienta te diga «coincidencia 87 %», la pregunta correcta no es si 87 es mucho. Es: ¿87 comparado con qué?
      Estación 7 · Estático contra contextual

      La misma palabra, tres vectores distintos

      Aquí está el salto que separa a los modelos viejos de los actuales. Un embedding estático le da a «banco» un solo vector para siempre, promediando el asiento y el dinero en un punto que no es ninguno de los dos. Un embedding contextual calcula un vector nuevo cada vez, según las palabras que la rodean.

      El punto hueco es el vector estático de la palabra. Los llenos son sus vectores contextuales, uno por frase. La flecha muestra hacia dónde lo jaló cada contexto.

      Palabra con dos vidas

      Cada frase produce un vector distinto para la misma palabra.se movió

        Cómo se calcula aquí. El vector contextual es una mezcla del vector propio con los de sus vecinas, pesada por lo mucho que cada vecina importa. Eso es, en pequeño, exactamente lo que hace un mecanismo de atención: la Estación 8 lo abre por completo.
        Por qué te importa en el aula. Si le pides a una herramienta «material sobre bancos» sin más contexto, no sabe de cuál hablas y promedia. Darle contexto no es cortesía: es lo que determina en qué punto del espacio va a buscar.
        Estación 8 · Orden y atención

        Sumar posición, y después decidir a quién mirar

        Los vectores de una frase, así solos, forman una bolsa sin orden: «el perro mordió al gato» y «el gato mordió al perro» serían idénticos. Hay que sumarle a cada pieza una firma de su posición. Y después, cada pieza decide de cuáles otras copiar significado.

        La firma de la posición senos y cosenos

        Cada posición recibe un patrón único de ondas: las de la izquierda oscilan rápido y distinguen posiciones vecinas; las de la derecha, lentísimas, distinguen el principio del final de un texto largo.

        Por qué ondas y no simplemente 1, 2, 3. Porque con ondas la distancia entre dos posiciones se puede calcular con una operación sencilla, y porque funciona en frases más largas que las del entrenamiento. Numerar y ya no cumple ninguna de las dos.

        Atención, con los números a la vista consulta · clave · valor

        Cada pieza produce tres proyecciones distintas de sí misma: una consulta —lo que anda buscando—, una clave —lo que ofrece— y un valor —lo que entrega si la eligen. El peso entre dos piezas es el producto de la consulta de una con la clave de la otra.

        consulta desde:
          temperatura del reparto 1.0

          Bájala y la atención se vuelve un foco: casi todo el peso se va a una sola pieza. Súbela y se vuelve una lámpara difusa que reparte parejo. Es el mismo mecanismo que en la salida se llama «creatividad».

          Estación 9 · El sesgo es una dirección

          Se puede medir, y por eso se puede enseñar

          Si «hombre → mujer» es una dirección en el espacio, se puede proyectar cualquier palabra sobre esa dirección y ver hacia qué lado cae. Eso no es una interpretación: es un número. Y es la forma honesta de mostrarle a un grupo que el sesgo no es una acusación vaga.

          Proyección sobre el eje calculado en vivo

          eje definido por →

          Cómo se lee, y cómo NO se lee

          Sí dice: que en el texto con el que se entrenó, estas palabras aparecían más cerca de un extremo que del otro. Es un hecho sobre el corpus.

          No dice: que el modelo «crea» algo, ni que una palabra sea de un género. El espacio no tiene opiniones; tiene estadística.

          Lo que sí se sigue de aquí. Si una herramienta se usa para redactar recomendaciones, seleccionar materiales o describir a estudiantes, esa geometría se traslada a la salida. Por eso la regla del diplomado no es «no uses IA», sino: revisa qué te propuso y decide tú qué no aceptas.
          Y también se puede quitar —restándole a cada vector su componente en esa dirección—, pero se ha demostrado que eso esconde el sesgo más de lo que lo elimina: los vecindarios siguen agrupados igual. Limpiar la geometría no limpia los datos.
          Estación 10 · Para qué sirve todo esto

          Búsqueda por significado, que es lo que hay debajo de un asistente con tus documentos

          Cuando una herramienta «lee tus PDF y contesta solo desde ellos», por dentro hace esto: parte los documentos en trozos, convierte cada trozo en un vector, convierte tu pregunta en otro vector, y devuelve los trozos cuyo ángulo con la pregunta es menor. Nada más. Y nada menos.

          Busca por significado, no por palabras coseno contra cada trozo

            Fíjate en que encuentra trozos que no comparten ni una palabra con tu pregunta. Eso es lo que la búsqueda por palabras exactas nunca pudo hacer.

            Dónde se rompe, que es lo que hay que enseñar

            Si el trozo está mal cortado —a la mitad de una idea, o con tres temas revueltos— su vector es un promedio de cosas distintas y no se parece bien a nada. La mayoría de los fracasos de estos sistemas son fallas de recorte, no del modelo.

            Si la respuesta no está en ningún trozo, el sistema igual devuelve los tres más parecidos, porque siempre hay tres más parecidos. Que devuelva algo no significa que ese algo conteste.

            Si la pregunta es vaga, el vector de la pregunta cae en medio de todo y los resultados salen tibios.

            Aquí el vector de cada trozo es el promedio de los vectores de sus palabras: la forma más simple que existe, y suficiente para ver el mecanismo. Un sistema real usa un modelo que lee el trozo completo y produce un solo vector, con lo que el orden de las palabras sí cuenta.

            La pregunta que hay que hacerle siempre a una herramienta así: enséñame el pedazo del documento del que sacaste esto. Si no puede, no lo sacó de ahí.
            Estación 11 · Lo que hay que declarar

            Qué es real aquí y qué es didáctico

            Esta aplicación calcula de verdad todo lo que enseña: el coseno, la proyección principal, la analogía, el reparto de atención, la codificación posicional y la búsqueda. Ninguna barra está dibujada a mano. Pero hay tres cosas que conviene decir en voz alta antes de proyectarla.

            1 · Los vectores son de juguete

            Son 16 dimensiones construidas para esta clase, no las 768 de un modelo real. Se diseñaron para que la geometría se comporte como en un espacio verdadero —y por eso la analogía sale—, pero no salieron de entrenar con miles de millones de palabras.

            Lo que sí es real: todas las operaciones. Cambiar estos vectores por los de un modelo real no cambiaría una línea del código.

            2 · La tokenización está simplificada

            Se usa un vocabulario pequeño con sufijos frecuentes del español y deletreo por bytes para lo desconocido. Un tokenizador real aprende sus fusiones a partir de datos y tiene decenas de miles de piezas.

            Lo que sí es real: el comportamiento. Palabra larga, más piezas. Palabra rara, deletreo. Español, más caro que inglés.

            3 · La atención es de una sola cabeza y una sola capa

            Un modelo real tiene entre 12 y 96 capas y varias cabezas en paralelo, cada una mirando una relación distinta: una la concordancia, otra el sujeto del verbo, otra la puntuación.

            Sus matrices Wq, Wk y Wv tampoco están entrenadas: aquí se construyeron de modo que la consulta y la clave se respondan, para que el reparto se vea moverse. En un modelo real esos números salen del entrenamiento.

            Lo que sí es real: el cálculo. Consulta por clave, escalado por √d, softmax con temperatura, suma pesada de valores. Es la operación, sin adornos.

            Las cinco frases con las que se puede cerrar la sesión

            • UnaLa máquina no lee letras: lee piezas que ya conocía, y las piezas se cobran.
            • DosUn embedding es un renglón de una tabla, y ninguna de sus columnas significa nada por separado.
            • TresEl parecido se mide por el ángulo, y un porcentaje de similitud solo se entiende comparado con el promedio de su propio espacio.
            • CuatroTodo mapa de palabras es una sombra: la cercanía en la pantalla no es la cercanía real.
            • CincoEl sesgo es una dirección medible, no una sospecha. Por eso se puede enseñar, y por eso hay que revisar lo que la herramienta propone.
            Ahora, el ejercicio

            Ya viste cómo una máquina convierte lenguaje en geometría. El ejercicio del diplomado pone eso a trabajar: el mismo prompt en dos entornos —con los documentos oficiales cargados y sin ninguno— y en dos versiones, bien hecho y mal hecho. Ceros y unos, tokens y el mapa de lo que activó cada uno. Al final descargas tu hoja.

            Abrir el ejercicio: Con corpus y sin corpus